“Amo la traición, pero odio al traidor”
Julio César (100 AC-44 AC) Emperador romano.
“El que abandona una fortaleza asediada no es un aventurero sino un alto traidor”
Fidel Castro. Político cubano.

La traición

CAN RESOLIS. En el Carrer Tordera 30, en Plaça Raspall. Barrio de Gracia

Viernes  11 de enero. 21:00 a 23:00. Retrasamos media hora el inicio, para los que salen tarde de trabajar.

10 euros. Sube el precio, sube la comida.
El precio incluye:
a) 2 consumiciones a elegir: café, té, vino, cerveza, refresco;
b) tapeo por un tubo: papas bravas, tortilla, etcétera
c) la actividad, por supuesto.

Nadie se considera traidor a sí mismo. Traidores siempre son los otros. Cuando se comete la traición, el traidor cree ciegamente que él es el traicionado. Harina de otro costal es que después se arrepienta como ocurrió  con Judas Iscariote. Quiso devolver las treinta monedas de plata e incluso terminó ahorcándose.

Si una chica es infiel es porque cree que su pareja no la cuida lo suficiente, si un socio te roba es porque piensa que merece ganar más de lo que gana, si un ciudadano traiciona a su país es porque no cree en sus gobernadores y si un hijo traiciona a su familia es porque piensa que la familia no lo trata en su justa medida.

Así como las ventajas de la lealtad son evidentes, las de la traición resultan mucho más inquietantes porque permiten adivinar que aparte del grupo al que pertenece el traidor, existe algo más ahí afuera de la pareja, la familia, el partido político, la nación o el maestro.

El caso es que un traidor nunca es un enemigo, ni antes ni después. Antes era amigo y después es más traidor que enemigo, y quizá sea la crudeza de ese componente sorpresivo, lo que más duela, el hecho de que el traidor se apoye en unos sentimientos supuestamente nobles para conspirar. El hecho de que la mera existencia de la traición te impida relajarte ya de por vida. De que ya no puedas darle a nadie la espalda sin temor a que te mate a traición. De que la vida quede reducida a un juego por el ejercicio de poder, alerta y vigilante todo el día, sin poder relajarte para filosofar, sin que haya diálogos sin truco. Quizá cuanta más traición, más sospecha y cuanta más sospecha, más traición. A la manera del refranero: “piensa el traidor que todos son de su condición”.

Este tema tan inquietante será el abordado este viernes pues en la nueva sede reciente del Café Filosófico Mismamente. Como a mi ordenador le petó un cable, no tengo el archivo de word con el funcionamiento del café, para los neófitos. Así que lo explico aquí a la mayor velocidad posible. 2 horas. La primera es narrativa: cada uno cuenta una historia sobre el tema, si quiere, claro. La segunda es más filosófica: el objetivo es dar con una definición del tema, que sea más compleja que las patéticas ambigüas que dan los académicos de la lengua. Para ello, el debate es encarnizado, y por eso contamos con el lujazo de un moderador y un comisario, ambos licenciados en filosofía.

Nos vemos el viernes, con las navajas afiladas en el bolsillo.

Es de vital importancia avisar con antelación para preparar la cantidad de papas bravas, tortilla, etcétera.

Contactar con:

lorenzomismamente@gmail.com (moderador)                677361143
raulmismamente@gmail.com (comisario)                 651147461

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s